RELATOS
PECADO
LAURA RESTREPO
(Alfaguara - Buenos Aires)
El éxito de la escritora colombiana Laura Restrepo se debe, en gran medida, a la seducción ejercida por el acertado uso de las formas de la cultura masiva como el folletín. Sus novelas, como las ficciones fundacionales del siglo XIX unen el amor y la patria. La escritura emplea el melodrama para dar cuenta del revulsivo mundo colombiano, pertenece a toda una narrativa que utiliza, se apropia y transforma los códigos masivos. Casi podía afirmarse que se define por su vínculo permanente con discurso no literario. Sus textos realizan un movimiento ambiguo: se acercan a la cultura masiva pero establecen distancias, como señala Ana María Amar Sánchez, en una relación de seducción y traición simultánea.
Pecado, si bien se presenta como novela, es un desparejo libro de relatos que se centra en el apasionante y recurrido tema del pecado y su relación con el mal. Reúne nueve relatos atravesados por el eje anunciado en el título. El argumento central es el vínculo de los personajes con el mal. Entre los elementos que los hilvanan está el cuadro de Hyeronimus Bosch, El jardín de las delicias, un tríptico que “se extiende como un gran teatro del mundo, prodigiosamente onírico”, donde se despliegan las representaciones del paraíso, la tierra y el infierno. El libro comienza y termina con un texto titulado Peccata mundi. En ellos el protagonista es el Rey Felipe II y El Escorial, en el que el fantasma sigue rondando. Irina, una joven estudiosa, intentará comprender al rey y su concepción del mal. A modo de letanía un texto similar cierra el libro. En este el cuadro cerrado oculta sus secretos, guarda silencio. La muchacha comprende que El jardín es el espectáculo espléndido de su propio misterio. Sus signos siguen vivos, ahora como siempre, pero hablan de lo que no se pudo ni se puede interpretar”. Los siete textos enmarcados encierran un catálogo de “pecados”: “Las Susanas en su paraíso”; “La promesa”; “Lindo y malo, ese muñeco”; “Olor a rosas invisibles” (ya publicado como novela); “Pelo de elefante”; “El Siríaco “ y “Amor sin pies ni cabeza”. En todos ellos los límites entre el mal y el bien son imprecisos y oscuros. Los pecados son muchos: soberbia, lujuria, ira, desmesura, deslealtad, incesto, crimen, robo, etc. Todo paraíso puede ser atacado no sólo desde dentro sino desde fuera y puede convertirse, en cualquier momento, en un infierno del que no es posible salir.
© LA GACETA
CARMEN PERILLI